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Mostrando entradas con la etiqueta Grunge. Mostrar todas las entradas
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domingo, 30 de septiembre de 2012

Dinosaur Jr. – I Bet on Sky (2012)

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Hace mucho tiempo que el grunge murió. Kurt Cobain se pegó un tiro en la cabeza y a Layne Staley lo destrozó la heroína. Las grandes bandas que habían brillado en los noventa se apagaron rápidamente, quizá influidos por la fugacidad de su sonido y por lo arriesgado de su propuesta. Siempre se ha dicho que la llama que brilla el doble dura la mitad de tiempo, y dicho ejemplo se puede aplicar a este género. Dinosaur Jr. se adelantaron al grunge, ellos ayudaron a hacerlo posible. Fue una de las bandas que durante los años ochenta pusieron la dinamita y tendieron el cable para que todo el sistema pudiera saltar por los aires en los noventa. Comenzaron siendo un grupo underground, muy al margen de los sonidos MTV por los que circulaban el rock y el metal en aquella época. Entonces publicaron grandes álbumes como You Are Living All Over Me (1987) y Bug (1988). Mientras Guns’n Roses y Motley Crue llenaban estadios, Dinosaur Jr. quedaba a un lado, en el más completo anonimato, convirtiendo ensordecedores conciertos para 20 personas en auténticos rituales de destrucción sónica.

En la década de los 90 publicaron sus discos más relevantes, como el mítico Green Mind con su inquietante portada. Aquellos eran los años buenos del grunge, donde el género conoció un éxito y difusión sin precedentes. Aquellos debieron ser los días en los cuales J Mascis debió haberse situado a la misma altura que Jerry Cantrell o Stone Gossard en el pódium del género. Hay que dar el crédito que merece al tipo que fue responsable en inyectar guitarras al sonido alternativo de finales de los 80´s, y por ello el grunge le debe mucho a gente como él.

Tras la disolución de la banda en 1997 tras la publicación de Hand it Over, cada uno se fue por su lado y Mascis tomó las riendas de su carrera en solitario. Tuvieron que pasar diez años hasta que la formación original limara sus asperezas y volvieran a darse una oportunidad. Volvieron muy fuertes con Beyond en el año 2007.
Parecía como si todas las ideas de la banda siguieran intactas y hubieran recuperado las ambiciones creativas. Beyond y posteriormente Farm nos muestran a unos Dinosaur Jr. todavía hambrientos, deseosos de seguir haciendo grandes canciones y dispuestos a seguir dando guerra. En esta segunda era dorada de la banda han creado una nueva ola de seguidores más jóvenes que han podido disfrutar de sus arrolladores directos.


 Ahora mismo, con la publicación de este I Bet on Sky, Dinosaur Jr quedan como los supervivientes del grunge, capaces de vivir la época dorada del genero en un relativo anonimato y disfrutar ahora, en plena madurez, del reconocimiento y el éxito que debieron tener tiempo atrás. Ahora se les nota tranquilos y relajados. Ya no tienen la presión de  querer gustar o de alcanzar el reconocimiento y el éxito. Han  llegado lejos siendo siempre ellos mismos, sin traicionarse jamás. Y eso les da el honroso derecho a hacer lo que les plazca musicalmente hablando. Ojala sigamos brindando por mucho más tiempo por los éxitos de Dinosaur Jr.

Su estilo particular, y su forma de hacer las canciones los ha convertido por derecho propio en uno de los referentes del género. Para este disco han querido jugar  todas las cartas y mostrar un amplio catalogo de canciones. Nos encontramos por ejemplo a una 'Almost Fare' recuerda lejanamente a la mítica 'Muck', aunque con un tempo mucho más lento. Al final de la canción hay que escuchar atentamente el solo de guitarra que nos firma aquí J Mascis, que sin ser pretencioso, nos regala un solo cargado de sentimiento y emociones. Como single principal debemos nombrar a 'Watch the Corners', del cual ya hay un videoclip circulando. Es una canción que bebe de las mismas fuentes que 'Over It' del disco anterior, con las guitarras sonando más contundentes que nunca y teniendo una presencia más agresiva en todo el disco. De la canción destacamos el eterno estribillo de Mascis, cantada con su eterna melancolía, al más puro estilo de Neil Young. Debemos destacar también el glorioso solo de guitarra final en 'Stick a Toe In', que se trata de una canción lenta pero manteniendo el inconfundible estilo de la banda.

El grupo va alternando las distintas variantes de su sonido a lo largo de todo el corte. 'Rode' es una canción mucho más cruda e inmediata, que parece ser como una canción popular bañada con el estilo inconfundible de la banda. ‘I Know it so Well’ suena igual de bien que si hubiera sido compuesta en 1991, sonando con las mismas virtudes y ningún defecto de dicha época. A veces, uno puede llegar a pensar que estas canciones llevan dos décadas en un sótano y ahora han salido a la luz, ya que resulta difícil creer que sigan tan en forma después de tantos años. En definitiva, Dinosaur Jr siguen sonando a ellos mismos después de casi tres décadas, y eso siempre es una buena noticia.



(Crítica originalmente publicada en http://vanishingpoint.es/)


Los Temazos: Watch the Corners, Almost Fare, Stick a Toe In, Piece the Morning Rain
Etiquetas: Indie Rock, Noise Rock, Grunge.

sábado, 18 de agosto de 2012

Alice in Chains - Dirt (1992)

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Posiblemente el mejor disco de la era Grunge. Ahora es cuando pueden los fans de Nirvana despacharse a gusto, diciendo que el Nevermind es y será el mejor disco de dicha época y semejantes chorradas. Nevermind vendió aproximadamente 30 millones de copias mientras que este Dirt apenas rozó los 5, que sigue siendo un número bastante importante para la época. Quizá la razón de esta diferencia se trata de que Dirt sea un disco ínfimamente más crudo, realista, sincero y terrorífico que cualquier disco de Kurt Cobain. Este disco refleja con absoluta fidelidad lo que es el descenso a los infiernos de un adicto a la heroína como era Layne Staley.

Prácticamente todos los miembros de Alice in Chains pasaban por sus peores momentos en la vida en el momento de grabar este disco, ya que algunos habían perdido a familiares y otros a buenos amigos. La mayoría estaban consumiendo heroína, marihuana, ansiolíticos y alcohol en grandes cantidades. Layne estaba tan enganchado que se pinchaba en plenas sesiones de grabación, sin importarle la presencia de los demás. Toda la basura por la que estaban pasando se refleja en el sonido y las canciones de este disco.


Dirt refleja la cara oscura del rock de los 90. El grunge había salido prácticamente de la nada en la zona de Seattle gracias a grupos como Soundgarden o Mother Love Bone (Lo que posteriormente seria Pearl Jam) y para 1991 con el lanzamiento de Nevermind todo cambio para siempre. Las bandas punteras de Seattle comenzaron a vender millones de discos, a tener sus videos a todas horas en la MTV y a recibir gran cantidad de premios y atención mediática. Y aquello fue lo que empezó a matar al grunge y sus propios integrantes: la incapacidad de digerir un éxito masivo que ellos nunca buscaron y el hecho de tener que lidiar con sus propios demonios internos hicieron caer a muchos artistas en la drogadicción y a otros en el suicidio. Muchos no soportaron ver su música convertida en mercancía, por el efecto de arrastre que tuvo un género musical en la moda, la televisión y la cultura de la década.

La poderosa voz de Layne Staley venía acompañada por el guitarrista Jerry Cantrel, responsable de la creación de unos riffs de muy buena calidad y con un estilo particular. Su capacidad para crear un sonido áspero y decadente sirve para potenciar las letras de Staley. Estas canciones líricamente tienen una potencia y carga emocional brutales haciendo parecer al Nevermind un juego de niños. Aquí las letras tienen un mensaje claro y directo que puede llegar a conmocionar al oyente por su crudeza, donde prácticamente la mitad de las canciones hacen referencia indirecta a las drogas o la adicción.

Empieza el disco con la potentísima 'Them Bones', con esos gritos de Layne que pueden hacer estremecernos, luego al final del tema vendrá un solo con pura inspiración setentera que le da un toque magnífico y con fuerza. Esto ya no es el insípido Hair Metal de Motley Crue, esto tiene otro color y definitivamente es el reflejo de otra época muy distinta.

'Rain when I Die' prácticamente lo dice todo con su título. La que probablemente sea una de las canciones mas agobiantes de Alice In Chains. Comienza con el caos de la batería y el bajo trabajando con profundidad, mientras la guitarra de Jerry Cantrel cargada de fuzz nos anticipa lo que vendrá en el resto del tema. Increíble ese momento en el que entra la voz y posteriormente ataca la guitarra. La voz de Layne luce limpia y clara, y cuando llega el momento de cantar aquello de: ‘’Did she call my name?, I think it's gonna rain When I die'' literalmente la canción explota en una bola de sonido que lo captura todo a su paso. Imposible no rendirse ante la capacidad instrumental y lírica de la canción, de la que es junto con 'Would?' para mi la mejor del disco. 


Muy destacables también son 'Down in a Hole' y 'Rooster'. En estas canciones encontramos esa capacidad de mezclar la sensibilidad lírica y vocal con la potencia instrumental del mejor metal. Quizás sea una de las mejores habilidades del grunge: ser capaces de transmitir su música de manera suave y al momento siguiente dar en la cara con un riff monumental.

Para aquellos que sobrevivan al disco al completo, hacia el final se encontrarán con un par de canciones de un nivel magnífico. 'Angry Chair' es brutal con los cambios de ritmo y el trabajo de Layne con las voces, que parecen sonar de ultratumba. Pero de nuevo el estribillo suena amable y consiguen realizar una canción caótica pero adictiva. Quizá haya que hacer un post aparte para 'Would?' la canción que cierra el disco y una de las mejores del grupo. No hay palabras suficientes para describir la calidad asombrosa de este tema. Es lo más parecido a un single de este grupo y fue una de las canciones que mas éxito les dio a la banda. Layne hace una de sus mejores interpretaciones vocales de su carrera, y aunque a veces grita, jamás usa ese recurso para saturar el tema, que resulta simplemente aplastante.

En definitiva, uno de los discos más valientes de la década, y una colección de canciones que reflejan la cara más difícil del Grunge. Layne Staley moriría de sobredosis de heroína en 2002, diez años después de haber hecho historia en la música. Disfrutadlo.



‘’Líricamente es todo lo que Kurt quiso decir en el Nevermind pero no pudo. Por eso, a mi punto de vista, éste es el non plus ultra del Grunge y el que verdaderamente resume todo lo que el género debería ser.’’  (Corvan)



Los Temazos:  Them Bones, Rain When I Die, Down In A Hole, Rooster, Angry Chair, Would?
Etiquetas: Grunge, Hard Rock, Heavy Metal, Alternative Rock.



sábado, 19 de noviembre de 2011

Soundgarden - Superunknown (1994)

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Para mí, hay tres o cuatro discos en la historia del grunge que brillan con luz propia y se sitúan como obras maestras de la época. Son discos monumentales, que quedarán como testamento de unos tiempos confusos y extraños. En primer lugar destacaría el Dirt de Alice in Chains, del que espero hablar en este blog en el futuro. En segundo lugar está el disco debut de Pearl Jam Ten, con un puñado de canciones excepcionales. Mención aparte habría que hacer a Nirvana y su Nevermind, que a pesar de que sea un disco del cual sólo tolere unos pocos temas, hay que reconocer su mérito en la historia de la música. Pero por encima de todos esos discos tenemos que descubrirnos ante este Superunknown, que para mí resulta una de las obras más redondas que se hayan publicado en los últimos treinta años.

No se trata de un disco fácil, ya que resulta largo y denso. Se sitúa en un peligroso término medio, pues a los fans de Metallica les parecerá demasiado blandito, y para los de Nirvana o Foo Fighters, demasiado heavy tal vez. Pero en esa tierra de nadie Chris Cornell y los suyos se sienten como en casa, poniéndonos ante esos temazos drásticos y arrolladores como 'Superunknown' nada más haberse marcado una baladita lacrimosa como la de 'Black Hole Sun'. En las quince canciones que componen el disco, hay temazos tanto rápidos como lentos, pero todos ellos con un sonido turbio y pesado, directamente extraídos de los riffs de Black Sabbath y Led Zeppelin.




Podemos considerar multitud de temas, ya que es un disco  casi perfecto, pero de entre todas ellos hay destacar el comienzo con 'Let Me Down', una introducción furiosa y enérgica. Sigue la caña luego con 'My Wave', canción optimista y rebelde sobrada de fuerza, construida sobre un riff de guitarra sencillo pero efectivo. Luego la cosa se relaja con 'Fell On Black Days', un temita más lento que sin embargo demuestra la versatilidad del grupo, manteniendo con todo la tensión latente.

'Superunknown' es un tema rockero de manual, pero a pesar de ser muy típico, se deja disfrutar sin que te dé un respiro. Y luego llega 'Black Hole Sun', una de sus canciones más famosas y memorables. Y no deja de ser curioso que una banda de heavy/grunge triunfe con una balada como ésta, pero así son las cosas.

A propósito, la intrahistoria del tema data del verano del 94, unos pocos meses después de la muerte de Kurt Cobain. Sucedió que la canción comenzó a ser radiada a todas horas en las radios y en la MTV. Y es que aquel aire melancólico y deprimente de la canción sirvió de himno y sonó a modo de elegía para los tristes días en que la comunidad grunge trató de superar la muerte de su ídolo. Una canción de tintes psicodélicos que acabó convirtiéndose en uno de los hits de ese verano.



'The Day I tried to Live' tiene también una fuerza increíble. Comenzando suavemente con una línea simple de bajo, va ganando intensidad rápidamente hasta llegar al estribillo, donde Cornell se deja la piel. Y en los cinco minutos que dura combina partes más suaves y melódicas con otras más poderosas. '4th of July' es un tema lento y pesado, que comienza con un riff que perfectamente podía haber firmado Black Sabbath.

En definitiva, un disco enorme; quizá no sea sabroso para todos los paladares, pero para quienes todavía desconozcan a Soundgarden y quieran disfrutar de las grungerías más auténticas, escucharlo es una obligación. A pesar de que han pasado 17 años desde que se publicó, sigue sonando decidido y fresco como el primer día. Esperamos que lo disfrutéis.


Los Temazos: Let Me Down, My Wave, Fell On Black Days, Superunknown, Black Hole Sun, Spoonman, The Day I Tried to Live, 4th Of July.

Etiquetas: Heavy Metal, Alternative Rock, Grunge

miércoles, 5 de octubre de 2011

Screaming Trees - Sweet Oblivion (1992)

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Los Screaming Trees fue una de esas bandas que no llegaron a triunfar al ser eclipsada por otros grandes grupos de comienzos de los 90. Todos los focos fueron a parar a Nirvana, Pearl Jam, Soundgarden y Alice in Chains. Nadie se acordó mucho de ellos cuando 'Nearly Lost You' entró como uno de los temas de la banda sonora de la película 'Singles'. Parecían estar en el momento y el lugar adecuados: una banda bastante rodada, con un sonido similar a la tendencia musical de la época, y que había publicado su mejor disco en el justo instante de la revolución grunge. 

Pero -casualidades de la vida- no tuvieron las ventas ni el reconocimiento de otras bandas del género. La mala relación que tenían los hermanos Conner entre ellos, y su afición por las peleas y la bebida, fracturaron en varios momentos la unidad del grupo, impidiendo que tuvieran la necesaria continuidad. Es por ello que 'Sweet Oblivion' y 'Dust'(1996) quedarán relegados a la categoría discos de culto de los noventa.


No os equivoquéis: aun cuando no haya triunfado en su momento, se trata de un grandísimo disco de grunge y hard-rock, que incluye cierta psicodelia sesentera, ramalazos de folk a lo Neil Young y James Taylor, y que barniza todo su sonido con movidos riffs llenos de fuzz. Cabe destacar también la voz de su cantante, un grandísimo hijo de puta llamado Mark Lanegan. Con una garganta no tan rasposa como la de Eddie Vedder, ni tan estridente como la de Kurt Cobain, su voz alcanzó el estatus de una particular forma de entender el grunge, profunda, abismal y melancólica. Además, nadie como él aguanta el piti mientras canta. Fuerte en las canciones potentes, sensible y delicada en las partes lentas, tal y como observamos en temas como 'Dollar Bill', significa todo un referente en el estilo, el carácter y sobre todo en el gusto que transmite. Un cabrón que puede pasearse por el escenario como un desconocido en mitad de gente como Dave Grohl y demás colegas de QOTSA, por poner sólo este caso.

Desde la primera escucha y volviendo al disco, uno se da cuenta que se trata de un clásico instantáneo: a pesar de estar publicado en el 92, uno siente que el sonido viene como de otro tiempo. Comienza con 'Shadow of the Season', donde el riff inicial, repetido de manera circular, nos sumerge en un ambiente hipnótico. La voz de Lanegan suena cálida y confidencial en todo momento, consiguiendo un sonido homogéneo, un poco sucio pero equilibrado y armónico. 'Nearly Lost You' es su tema más famoso, que parece ir solo, con ese estribillo radio-friendly que les hizo ganar un buen puñado de fans. 



'Butterfly' posee, por otra parte, esa fuerte inspiración psicodélica, tan típica del grunge. Y luego está ''And I'm sick and I wanna go home'', que expresa con perfección ese desdén y alienación de la juventud de la época. Luego 'Troubled Times' lenta, como desganada y sin ímpetu, pero a partir del segundo 50 se arranca con un riff memorable y es esa clase de canción con garra bluesera, de estribillo memorable, cantado a gritos en la parte final. Es sin duda una de las mejores del disco. No hay que olvidarse, por último, de 'No One Knows', que resulta épica y hace gala de un tempo más lento y suavizado. 

En definitiva, merece la pena escuchar el disco, un trabajo que quedará para la historia como una de las joyas ocultas de los noventa. Esperamos que lo disfrutéis.

''All the while you've been sleeping
 Drifting on a wind never blown
 Tomorrow you'll wake up aching
 Wondering how, when no one really knows''


Los Temazos: Shadow Of the Season, Nearly Lost You, Dollar Bill, Butterfly, Troubled Times, No One Knows.
Etiquetas: Grunge, Hard Rock, Alternative Rock, Pop/Rock

sábado, 27 de agosto de 2011

The Lemonheads - It's a Shame About Ray (1992)

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Los Lemonheads en sus comienzos, eran una banda de punk rock de Boston que con el paso del tiempo variaron su sonido hasta realizar un punk pop muy suave. De manera que sus primeros discos de los ochenta resultan irreconocibles del sonido que tendrían en la década siguiente. Hay que destacar, que desde siempre casi todo el peso de la banda lo llevó Evan Dando, vocalista y guitarra principal, sin duda la estrella indiscutible del grupo.

Para 1989, con su tercer álbum: 'Lick', habían expandido mucho su sonido respecto a los inicios, destacando una cover de la mítica canción 'Luka' de Suzanne Vega, que consiguió reportarles nuevo público. Ya no se trataba de canciones punk, sino que ahora las canciones tenían mucha influencia del power pop y del country. A principios de los noventa, consiguieron contrato con una gran compañía, y estaban preparados para conquistar las listas de éxitos.

Con su salto a Atlantic Records, siguieron depurando su sonido, y fueron haciendo temas con gancho, muy accesibles para las adolescentes de los 90. Tras el exitazo de 'Its A Shame About Ray' en el 92, Evan Dando se sumió en las drogas para no volver a la luz hasta varios años después. A partir del 96, la banda ha sido exclusivamente de Evan, y a pesar de editar discos con el nombre del grupo, él era el único motor creativo.




‘Its a Shame About Ray’ no es tan pasteloso como los discos finales de Lemonheads, pero tampoco tiene la crudeza y suciedad de sus comienzos. Es un álbum que se queda en un término medio bastante correcto. Con partes más rockeras y otras más suaves, hechas expresamente para el lucimiento vocal de Evan Dando.

El disco comienza acelerado con 'Rocking Stroll', una canción de punk-pop de manual, que apenas dura un minuto y medio. Un tema rápido, directo y con velocidad, con la voz de Evan Dando con dulzura en algunos momentos y fiereza en otros. En apenas un minuto y medio consigue llamar la atención con uno de los mejores cortes del disco.

Después sigue con 'Confetti', una melodía con gancho, que se repite constantemente ''He kinda shoulda sorta woulda loved her if he coulda'', letras que hacen referencia a amoríos adolescentes. En el último tramo de la canción hay un gran solo de guitarra, que hace recordar que su sonido del pasado no ha quedado atrás. Se trata de un sonido alegre y fresco, muy característico de los noventa. Después el disco se vuelve más popero, en temas como en 'Its a Shame About Ray' y 'Buddy'.



En la segunda mitad del álbum podemos destacar 'Alison Starting to Happen' y 'Kitchen', canciones más rockeras y animadas, en la línea de 'Rocking Stroll'. Y por último, para cerrar el álbum, hay que destacar la magnífica cover de Simon and Garfunkel 'Mrs Robinson'. Esta canción, que originalmente se publicó en el 67,  fue utilizada como banda sonora de la gran película 'El Graduado'. Normalmente, soy de los que piensan que las covers nunca superan a la original, pero en este caso, creo que se trata de un tema que iguala a la de Simon y Garfunkel. A pesar de que inicialmente fuera una canción folk, los Lemonheads son capaces de sacar de la melodía su estilo particular, dándole garra y fuerza, consiguiendo un sonido muy auténtico. Y con razón este fue uno de sus mayores éxitos. Es por ello que este es uno de mis discos favoritos de los 90, y uno de los mejores de dicha década. Recomendable.



Los Temazos: 'Rocking Stroll', 'Confetti', 'Rudderless', 'Alison's Starting To Happen', 'Kitchen', 'Mrs Robinson'
Etiquetas: Alternative Rock, Grunge, Pop/Rock, Punk-Pop

viernes, 19 de agosto de 2011

Dinosaur Jr. - Green Mind (1991)

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Dinosaur Jr. fue uno de los grupos que a finales de los 80´s sentó las bases del movimiento grunge que no tardaría en explotar en la siguiente década. Comenzaron siendo un grupo underground, muy al margen de los sonidos MTV por los que circulaban el rock y el metal en aquella época. Entonces publicaron grandes álbumes como 'You are living all over me' (1987) y 'Bug' en el (1988). Mientras Guns’n Roses y Motley Crue llenaban estadios, Dinosaur Jr. quedaba a un lado, en el más completo anonimato, anticipándose a la corriente musical que se afirmaría con Pearl Jam y Nirvana.

Las bandas metal y las de new wave copaban las listas de ventas en los 80´s. En aquellos tiempos el sonido alternativo eclosionaba en regiones desconocidas, con bandas como Dinosaur Jr. y Pixies, quienes daban rienda suelta a su música en sótanos y pequeños locales. 1991 fue el año del grunge con la publicación del 'Nevermind' de Nirvana, un álbum que cambió las reglas del juego y que llegó para sacar a lo alternativo de su agujero y convertirlo en un negocio de las discográficas. De un plumazo, la era del glam metal y new wave ochentero se había acabado. 

Ahí es donde se posiciona el disco que hoy os traigo. Dinosaur Jr. no era una banda nueva, llevaban casi una década tocando, pero el escenario había cambiado. Su música estaba de moda. En el momento y en el lugar adecuado, 'Green Mind' estaba destinado a triunfar. Sin embargo, tuvo un éxito moderado y se limitó a ser una banda de culto. A pesar del relativo fracaso del disco, merece la pena dedicarle un rato.



El carácter de Dinosaur Jr. se sustenta sobre todo en Joe Mascis, guitarra y principal vocalista. En algunos momentos, su voz recuerda a la de Neil Young, y con su distorsionadísima guitarra genera un sonido único en el grupo. El álbum tiene un comienzo arrollador con 'The Wagon', un grito de emociones confundidas, un canto desesperado al amor perdido, con un vaivén de melodías poperas arropadas por un kilo de distorsión. Es una canción con prisas, acelerada: para comenzar el disco moviendo la cabeza. Dinosaur Jr. pone el listón muy alto con este temazo a las primeras de cambio.

Después vendrá 'Puke+Cry' y sus guitarras con gancho, su ruido noventero, muy influenciado por lo que sucedía en la escena musical del momento. Cabe señalar como curiosidad que Joe Mascis grabó todas las partes de la canción, lo que muestra que él llevaba en solitario las riendas creativas de la banda. El tramo que va de 'Blowing It' a 'I Live for that Look' podemos considerarlo un único pasaje. Las letras de estas dos canciones expresan la angustia y la pérdida de sentido de la generación grunge, con ese ''I dont know a thing to say to you'' perfectamente pegado con un guitarrazo a ''I Live for that Look'' del siguiente tema. Luego el álbum baja bastante el ritmo con la más sosegada ''Flying Cloud'', que sirve para dar un poco de calma a la escucha.




De la segunda mitad del álbum destacamos la furiosa 'How'd You Pin That One on Me' y sobre todo 'Muck', una canción que, por decirlo así, sólo se podría haber compuesto en los 90´s. Con un ritmo mucho más colorido, vistoso y alegre, diferente del resto de los cortes del álbum, se convierte en una de las mejores.

En definitiva, Dinosaur Jr., y sobre todo Joe Mascis, nos dieron una gran lección de rock a principios de los 90´s anticipando el sonido noise con melodías pop-rockeras que tan de moda estaría en el futuro. Lo suyo no fue un disco revolucionario como aquellos legendarios 'Nevermind' o 'Ten', pero sin duda el tiempo le ha concedido un lugar entre los grandes.


Los Temazos: 'The Wagon', 'Blowing It', 'I Live For That Look', 'Muck'

Etiquetas: Alternative Rock, Noise Rock, Grunge.


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ANEXO: Si os ha impactado tanto la portada del disco tanto como me impactó a mi en su dia, aquí teneis la historia detras de la foto...

La fotografia es de Joseph Szabo, un tio que trató de reflejar con sus capturas a la juventud norteamericana de los 60´s, 70´s y 80´s. Aqui os dejo los comentarios del fotógrafo:

Priscilla, Jones Beach, 1969
 
"One of the very first, and one of the best photos I've ever taken at the beach. I spotted her and just got a couple shots off…It all happened so fast, and when I looked back up she was totally gone. One of the members of Dinosaur Jr. had the first book that I did, called me about the photo (which ended up on the cover of the band's 1991 album Green Mind) I'm a terrible business man, and didn't know how to deal with it at all."

The portrait of a little girl grown quickly, cigarette in her mouth and eyes out staring at the empty; a lost innocence and telltale signs of a fragility never condescending. Szabo through his photographic imagery describes, without judging but with the intent to understand and comprehend, the ambivalence of the life of a teenager who tries to become an adult. His images reflect the rituals of the generational transition, the blossoming of sexuality, mild euphoria, disorientation, being part of a parallel universe, fluid and evolving: from a status sexually indeterminate to the progressive awareness of one’s body and emotions .

Aqui podeis ver algunas de sus Fotos.