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lunes, 10 de junio de 2013

Queens of Stone Age - Like Clockwork (2013)





Después de 6 años de parón, vuelve Queens of Stone Age. Es cierto que Josh Homme no ha parado desde entonces, trabajando en proyectos paralelos como Them Croocked Vultures o la producción de aquel Humburg de los Arctic Monkeys, mientras seguía realizando giras con asiduidad.  Mucho ha cambiado el grupo, recuperando en su line up a Dave Grohl y Nick Oliveri, y juntándose a grabar junto a estrellas de la talla de Alex Turner, Mark Lanegan, Trent Reznor o Sir Elton John. De nuevo ha tratado de dar un lavado de cara su sonido, manteniendo las señas de identidad que conocemos de sobra, pero buscando dar en el clavo con un sonido novedoso y canciones contundentes. Lo ha conseguido, pero solo a ratos en este Like Clockwork. 

El primer tema ‘Keep Your Eyes’ open abre con un riff oscurísimo, que casi parece Doom, una especie de marcha fúnebre para abrir boca. La canción tiene chispazos ocasionales de furia, pero en ningún momento termina de partir la canción hacia algún sitio, siendo un tema introductorio que consigue crear expectación para lo que puede venir después, pero que resulta un intento excesivamente forzado. El siguiente track tiene un ritmo más animado, comenzando por un riff marca de la casa de Josh y un medio tiempo en el cual se siente muy cómodo a la hora de edificar sus canciones. ‘I Sat By the Ocean’ tiene un comienzo prometedor, pero el estribillo de nuevo lo encuentro un poco trivial. La canción está muy bien tratada instrumentalmente, pero echo un poco en falta ese salvajismo que podíamos apreciar en ocasiones pasadas. De nuevo este segundo tema queda algo plano y hueco, donde las vocales de Josh Homme no terminan de cuajar esta vez. El disco empieza a entrarme bien a partir de la tercera canción, y eso que se trata de una lenta. Sin duda resulta un poco curioso encontrarse un Valadon como ‘The Vampire of Time and Memory’ tan temprano en el tracklist, pero sorprende ver lo bien que funciona. A la mitad del tema entra un solo de guitarra muy meloso y refrescante, con muchísima inspiración setentera, donde comprobamos que la influencia de Led Zeppelin sigue muy presente cuarenta años después. Suavemente y sin hacer mucho ruido, la canción va ganando en cadencia para terminar notablemente. Resulta curioso ver a QOTSA hacer canciones así, sin duda motivados por la intención de expandir su sonido. 

Seguimos con la inspiración seventies en ‘If i Had a Tail’, que recuerda a los Led Zeppelin de Physical Grafiti en lo referente al tratamiento del riff y el ritmo. En los primeros compases parece una reactualización de los guitarrazos de 'In my Time of Dying' de Jimmi Page, del que parece haberse inspirado esta vez. Dejando al margen las posibles licencias, el tema tiene bastante potencia instrumental, con un ritmo que busca ser novedoso respecto a la paleta cromática de la banda. Seguimos con ‘My God is The Sun’, sin duda el hit del disco, contundente y con músculo. Aquí si encontramos a los QOTSA a gusto con sigo mismos, fabricando uno de los clásicos inmediatos del álbum. La aguda voz de Josh se mueve con fuerza de camino al estribillo, mientras la guitarra va puliendo los oídos del mismo modo que lleva haciéndolo tanto tiempo. Perfecta en duración y los cambios de ritmo, un acierto. Por otra parte ‘Kalopsia’ es un regular intento de crear ambientes hipnóticos, quedándose en algo brumoso y confuso. No consigue enganchar de primeras, y aunque el riff que aparece en el minuto uno es notable, parece que tenemos dos canciones pegadas en el mismo track. No funciona aquí la fórmula. Parece que Trent Reznor tiene la firma en este experimento que busca mostrarnos a unos Queens of Stone Age introspectivos y ambientales. Pero esta nunca ha sido una banda con esa clase de virtudes y por lo tanto la canción suena falsa y fuera de lugar respecto al conjunto del disco, el intento de reanimación del tramo final sencillamente no funciona. En cambio ‘Fairweather Friends’ es una canción con potencial. Es curiosa y tiene frescura, parece que el sonido de QOTSA encuentra esta vez una senda donde expandirse correctamente, donde la voz de Josh Homme alcanza nuevos registros, imitando el estilo vocal de Dave Grohl por momentos. El tema va progresivamente ganando fuerza y estalla con efectividad pasado el primer minuto. Parece una canción pensada con ciertas miras expansivas, buscando abrir sus intenciones hacia el rock de estadio, mas ampuloso y ambicioso.

‘Smooth Sailing’ tiene un ritmo festivo y vacilón que puede descolocar un poco de primeras. Si viajásemos a 1998 y le hiciéramos escuchar este tema al Josh Homme de aquella época, seguramente escupiría whisky diciendo ‘‘¿Voy a acabar haciendo un tema así?, ¿tan jodido de la cabeza voy a estar?'' Esto es lo que pasa cuando intentas sonar tan novedoso y tratas de reinventarte tantas veces, que acaban saliendo estos objetos sospechosos. A mitad del tema parece tratar de sonar a él mismo, pero el daño quizá ya este hecho. Pienso que podría haberles cedido este tema a  los Arctic Monkeys y les hubiera quedado mejor. O al menos hubiera sido una canción más coherente con ellos mismos. Por otra parte ’I appear Missing’ suenan a los QOTSA de siempre, con tensión creciente y repletos de emotividad. El riff final es notable, y junto con ‘My God is the Sun’ es uno de los temas más contundentes y mejor tratados de todo el disco. Quizá debería haber sido colocado antes en el tracklist y no haber quedado relegado a las posiciones finales. La tension latente que nos inyectan desde el comienzo es efectiva, y la canción suena comedida por momentos, a la espera de seguir sumergiendo al oyente, para terminarla con una fuerza desgarradora. Queens of Stone age nunca ha sido una banda propiamente stoner. Quizás en su disco homónimo las influencias que arrastraban de Kyuss eran lógicas y evidentes, pero desde Rated R han buscado alejarse con rapidez de aquello, y lo han logrado sin problema, inventando un sonido, un estilo y un carácter propios. No ha habido una banda que sonara ni remotamente parecido a QOTSA en los últimos diez años, ahí radica gran parte de su éxito, el hecho de que son únicos en lo suyo.

En conclusión hay que decir que se trata de un disco menos arriesgado que Era Vulgaris, por realizar la comparación más próxima. Allá por el 2007 se tiraron a la piscina y todo salió bien, con ese feísmo que nos mostraban en canciones como 'Turning on the screw', donde las guitarras sonaban a motosierras, resultando adictivas. También estaba aquel baladón como 'make it wit chu' y ese ostión en la cara que era '3`s and 7`s'. Sin duda se les notaba más salvajes y alocados, sin miedo a equivocarse. Encuentro por tanto a estos Queens of Stone Age de 2013, domesticados y mansos, conociendo el terreno que pisan, sintiéndose seguros a cada paso. Ahora, muchas cosas de este disco me parecen barrocas y recargadas. Parece como si se estuvieran esforzando demasiado por gustar. ¿Estamos ante un grower? el tiempo lo dirá a medida que las escuchas vayan pasando.

Es un disco con cierto potencial para mejorar con el tiempo, pero habrá que ver hasta qué punto. De ningún modo podemos calificarlo como mal disco. Observado como un conjunto, se trata de un álbum que les va a abrir muchas puertas para convertirse en una banda más adulta y global. Podemos considerar que siguen la transición de su sonido y el cambio profundo de estilo que ya empezábamos advertir en Lulabies to paralyze y que se formalizó en Era Vulgaris. Podría ser incluso que Josh y los suyos caminen en círculos y acaben volviendo al estilo de finales de los noventa, emulándose a sí mismos, tratando de replicar genialidades como 'If Only Everything'. Lo dudo mucho. QOTSA hace tiempo que ha emprendido un viaje sin retorno a un lugar que desconocemos. Josh Homme seguramente tenga un plan en su cabeza bien trazado acerca del futuro de la banda, pero para mí este Like Clockwork le falta algo de chispa o magia que si tenían sus anteriores 5 LP de una u otra manera. Quizás sea mi oído, que ya no es el mismo oído que veneraba allá por el 2008 el Songs for the Deaf. ¿Disco decente? Si, por supuesto. ¿Disco del Año? No flipes.




Nota 5,9


Articulo originalmente publicado en Vanishingpoint.es


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