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domingo, 30 de octubre de 2011

The Allman Brothers Band - At Fillmore East (1971)


Éste es, probablemente, el grupo que mejor encarna el espíritu musical americano de principios de los 70’s. En una época en la que los invasores ingleses, es decir Led Zeppelin y los Rolling Stones, llenaban los estadios, The Allman Brothers Band se propusieron llegar a lo más alto –y vaya si lo hicieron– con un sonido único: con esa mezcla de rock, blues, country, jazz y psicodelia que nos llega al corazón. Y mientras la banda mantuvo a todos sus componentes, Allman Bros. Band fueron los mejores sobre el escenario. Con este disco capturaron toda la magia con la que bañaban sus directos, verdaderos acontecimientos con los que romper todas las barreras del trabajo de estudio.

Era precisamente en los conciertos donde los Allman Brothers desplegaban su talento y la grandeza de su alma. Su directo era sencillamente espectacular, dominado por largos desarrollos instrumentales por una parte y, por la otra, por momentos jodidamente épicos. En ciertos tramos, funcionaban incluso como una banda de jazz, donde los músicos actuaban dejándose llevar, en esa aparente deriva de la melodía que no obstante sólo los grandes músicos consiguen, alargando además los temas hasta el delirio, y donde cada uno daba, en definitiva, rienda suelta a su virtuosismo. De ahí la increíble explosión de sonido que caracteriza al disco.




Duane Allman era el genio de la guitarra. Su estilo hizo estremecerse hasta al mismísimo Eric Clapton, quien vio en él a una nueva estrella de la eléctrica. Insistió mucho en conocer a Duane. Tanto que finalmente grabaron juntos las guitarras del nuevo grupo de Clapton Derek and the Dominoes. Supongo que muchos conoceréis la canción 'Layla' de Clapton. Pues bien: hay que saber que fue grabada por ambos. Compuesta inicialmente como balada, Duane le hizo un lavado de cara rockero y concibió nuevas partes, incluyendo el mítico fraseo de guitarra inicial. 
Su hermano Gregg Allman era el teclista y vocalista principal, cuyo modo de cantar hacía gala de numerosas influencias de los cantantes soul del momento, ya que la suya era una voz dulce, cálida, pero con un punto rasgado. Si hubiera que destacar a un cantante que ejemplificara el sonido sureño, tendríamos que hablar sin duda de aquel tipo llamado Gregg Allman. 

Este trabajo supuso un enorme éxito para la banda, y por fin a los Allman Brothers se les empezaba a conocer por todas partes. Parecía que estaban a punto de comerse el mundo de un bocado y convertirse en la mejor banda de América. Pero la tragedia tuvo que interponerse en su camino, ya que Duane Allman murió atropellado por un camión mientras conducía con su moto cuando tenía sólo 24 años. Aquello fue un gravísimo golpe para la banda, que casi no tuvo tiempo de remontar el vuelo, ya que apenas un año después otro componente del grupo moría en otro accidente. Esto ya fue demasiado para el grupo, y nada volvió a ser como antes. Tuvieron que llegar los años noventa hasta que la banda volviera a reencontrarse a sí misma y, dotada de nuevos componentes, empezar a recuperar el tiempo perdido.




Por lo tanto, este At Fillmore East queda como un testamento vivo de una banda brillando en lo más alto, con unos músicos de enorme talento en absoluto estado de gracia. El despliegue técnico de los Allman Brothers en este concierto constituye todo un regalo para los oídos. Normalmente, en sus discos de estudio no se puede apreciar nada de la magia que fueron capaces de proyectar en directo. Es por esto que resulta el mejor álbum para aquellos que no conozcan de nada a los Allman Brothers. Un disco que, por sí solo, contiene todo el misticismo, los sueños y la leyenda de aquellos inolvidables 70´s. 


Los Temazos: Statesboro Blues, Done Somebody Wrong, In Memory of Elizabeth Reed, Whipping Post.

Etiquetas: Blues-Rock, Hard Rock, Southern Rock, Jazz-Rock

Duane Allman tocaba su guitarra de la misma forma en que montaba su moto o conducía su coche: era un temerario, totalmente en plan “Dios está de mi lado”. Estaba lleno de energía. Era una fuerza de la naturaleza. Su determinación y concentración, así como su intensa confianza en sí mismo y en nuestro grupo, eran increíbles. Él sabía que íbamos a triunfar. Todos pensábamos que éramos una buena banda, pero nadie más tenía esa total confianza que él sí tenía. Y eso era algo grande, porque su confianza y entusiasmo eran contagiosos 
(Dickey Betts. Guitarrista de The Allman Brothers)

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