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sábado, 7 de diciembre de 2013

Dávila666: RockanRol canalla desde Puerto Rico



Guitarras pegajosas, sonido garagero extraído de algún sótano de Puerto Rico, letras provocativas y sucias canciones de amor-odio. Eso, ni más ni menos es Dávila666. Hay que oírlo para creerlo: una banda latina rockeando con maestría al estilo de los Stooges, con trazas de la Velvet o los Stones, sin olvidar el punto shoegaze de los Jesus and Mary Chain. Todo eso metido en la batidora y exprimido en un rico zumo multivitaminado de canciones que muestran descaro y valentía en cada corte.

Este pequeño gran milagro que surge en Puerto Rico  es digno de toda admiración posible, en una tierra sin referentes musicales directos en el género, surge una banda dispuesta a devorar el mundo con un sonido descarado y arrogante. El sabor de la banda es fácil de advertir a las primeras escucha. Se trata de un rock and roll muy básico con raíces en los sonidos de los 50s/60s, con progresiones instrumentales primitivas y apoyado en una producción básica pero cuidada. Existe la sensación de estar escuchando una banda del pasado al escuchar ese sonido ronco de la voz y el desgarrador sentimiento que la guitarra desprende. Sus ambientes nos retrotraen al sonido de Chuck Berry o Jerry Lee Lewis y las letras inocentes calan en el oyente por su aparente cursilería. Aunque cuando vayamos profundizando en su significado, nos daremos cuenta que son turbias y desquiciadas, un producto del Diablo. De los rincones más turbios de Puerto Rico surgen los componentes de esta peculiar banda. Carlito Dávila, AJ Dávila, GiGi Dávila, Johnny Otis Dávila, The Latin Snake y Panda Dávila. Nada de nombres propios, -como si  de una jodida banda de moteros se tratase- donde alias de guerra muestran a un grupo cargado de misticismo, donde la procedencia caribeña y el nombre extraído del mismísimo demonio atrae la atención de una manera irrefrenable. Después están las canciones, cargadas de rabia y autenticidad. Letras que hablan de mujeres peligrosas que destrozan la vida de nuestros ilustres protagonistas, que en ocasiones cometen actos depravados que plasman en versos agrios, pulidos con whisky y tabaco, mientras sus sudorosos codos se apoyan en tenebrosos tugurios de las peores esquinas de San José.

De Puerto Rico al mundo. Su primer disco en 2008 sirvió para darles a conocer en su país natal, e inmediatamente ese imparable sonido se cogió el puente aéreo de aquel territorio no incorporado hacia la tierra prometida americana, donde los gringos disfrutaron con canciones cuyas letras  entendían pero hacia cuyas guitarras parecían tener una atracción fatal. Cuando se publicó el segundo LP 'Tan Bajo' ya nada podía pararles y su influencia se estableció como la pólvora. Aquel año acabaron con reviews muy positivos de MNE o Pitchfork y con conciertos en festivales de relativo prestigio como el Primavera Sound y el South By Southwest. Aquel era el primer grupo portorriqueño de rock que triunfaba en el exterior, con un sonido que nunca se traicionó a sí mismo, con canciones autoproducidas y una seña de identidad que los convirtió en únicos. Tras publicar el segundo disco en 2011 se toman un merecido receso para asimilar todo el éxito conseguido. A día de hoy Dávila666 no está disuelta tal y como muchos creen, sino que están en un parón indefinido donde cada uno de los integrantes ha podido dedicarse a sus proyectos.

La bada ha publicado múltiples EP`s, Singles y Slipts junto con su par de largos, y entre todas esas canciones me atrevería decir que no hay ninguna que sobre o que tenga una función exclusiva de relleno. La variedad de estilos que puede aportar la banda, desde el sucio garage anfetamínico hasta baladones con tintes psicodélicos y todo lo que hay entre medias. Nada sobra. De toda esa enorme colección de temas, me he atrevido a realizar una pequeña reseña de los que a mi parecer resultan los más míticos, los temas que deberías escuchar para saber si realmente perteneces a la religión de Dávila666. Cuidado, ya que una vez que tienes la marca del diablo, es difícil desprenderse de ella...

‘Basura’ Es un tema con unas guitarras sangrantes y roñosas donde podemos escuchar unas letras que recitan una retahíla autocritica de la impureza de su propio ser. Los Dávila se sienten sucios, se sienten basura y por eso componen este tema que abre su primer LP. El estribillo y los coros aportan un punto refrescante al tema. Coge toda la rabia que tenían los Strokes en su disco debut, multiplícala por tres y tendrás una aproximación de la fuerza que desprende este tema. Un solo de guitarra abrasivo termina de hacer saltar todo por los aires. ‘Dimelo ya’ tiene un tono mucho más popero. Sin duda las liricas tienen un tono festivo, donde se cuenta una curiosa historia de desamor bastante divertida. Aquí apreciamos la capacidad del grupo de manejar las letras, mostrando una auto parodia de la que salen muy bien parados, sin caer en el ridículo.

‘Tu’ es el baladón de su disco debut. Sin duda son marcadamente presentes las influencias a la Velvet y por asociación a Jesus and Mary Chain. Parece un homenaje a 'Sunday Morning' de Lou Reed y los suyos, con un tempo pausado, voces susurradas y ese xilófono que aporta un punto lisérgico que logra abstraer y relajar al oyente. Dávila666, capaces de abrasar con sus guitarras y acariciar el oído del oyente de un tema a otro.
Para ‘Callejón’ vuelve de nuevo la garra y la guerra, en el quizá sea uno de mis temas favoritos de la banda. Con unas rasgueo de guitarra inicial que ya nos muestra que estamos en camino hacia la Motor City, imitando a Iggy y sus Stooges. Letras depravadas y ritmo muy agresivo, que alcanzará su clímax en el estribillo. Reservo el contenido de la letra para que los oyentes la descubran y aprecien. No serviría de nada transcribirlas aquí, hay que apreciarlas. Es Rock and Roll.

Para el siguiente disco nos vuelven las letras con sentidos ocultos a las primeras de cambio con 'Obsesionao'. Lo más notable del tema son los coros que cabalgan perfectamente junto con la instrumentación, logrando uno de los puntos altos de la banda, especialistas en construir joyas así. Se aprecia ahora que la banda tiene muchos más recursos, y técnicamente se les aprecia un punto por encima de su inicio. De nuevo una balada como ‘Yo sería Otro’ muestra su versatilidad llevaba a los extremos, con una canción de tempo medio que sin duda hará las delicias de todos aquellos corazones rotos, ya que desprende dolor y verdad a partes iguales. ‘Si me Ves’ es otro guiño a los hermanos Reid, con una voz oscura e hipnótica, donde podemos apreciar de nuevo el tacto del grupo en las distancias cortas. La canción más punkarra de este segundo disco es la que acompañará a muchos de vosotros en las noches de borrachera, cuando gritéis a coro con los colegas el estribillo de este temazo directo a la cara. ‘Mala’ es pura furia, pura rabia, puros Dávila. Esta es la canción que hace saltar todo por los aires de aquellos que podían pensar que el grupo se estaba ablandando con tanta baladita. Ni mucho menos. Lo cierto es que al grupo se les podría considerar como un poco misóginos, o que realmente les han partido el corazón muchas veces, ya que cualquier referencia al género femenino viene marcado con reflexiones negativas hacia ellas, haciéndolas ver como vengativas, egoístas y malvadas. ‘Esa nena nunca regresó’ es buena prueba de ello. Como colofón hablaré de la mítica cover de The Nerves y su ‘Hanging on the Telephone’, canción que pasa de ser un temita ower pop sin maldad a una canción con un gancho terrible y mayor velocidad. Las letras, cómo no, en la línea depravada y corrupta del grupo.


En definitiva, Dávila666 es una banda que merece ser tenida en cuenta como una de los grupos de rock con más marcha actualmente en el panorama latinoamericano. Sabemos que están actualmente en un receso, pero volverán. Volverán por que la marca del diablo no se marcha nunca, es imposible de quitar. Del mismo modo que resulta imposible abandonar sus ingeniosas letras y su apabullante sonido. Dávila es puro rockanrol.

articulo originalmente publicado en Vanishingpoint.es

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